Interior de la tienda Pur Chocolat en Brujas con sus chocolates artesanales

Historia del Chocolate: De México a Brujas

Cómo Hernán Cortés trajo el cacao de México, los monjes españoles crearon la primera chocolatina y Brujas se convirtió en la capital mundial del chocolate

10 min de lecturaActualizado 2026Free Tour en Español

El Origen del Chocolate: Un Regalo de los Dioses Aztecas

La historia del chocolate comienza mucho antes de que llegara a Europa. Los aztecas del México prehispánico consideraban el cacao un regalo de los dioses. El dios Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, era el guardián del árbol del cacao, y la bebida que se elaboraba con sus semillas, el "xocolatl", era reservada para guerreros, sacerdotes y la nobleza. El xocolatl azteca era muy diferente al chocolate que conocemos hoy. Se preparaba moliendo las semillas de cacao tostadas con agua fría, a la que se añadían especias como chile, vainilla y achiote. La bebida resultante era amarga, espumosa y se consumía fría, muy lejos del dulce chocolate con leche que hoy disfrutamos. Sin embargo, los aztecas la consideraban un elixir de energía y vitalidad, y los guerreros la bebían antes de las batallas para fortalecer su espíritu. El cacao era tan valioso que las semillas se usaban como moneda. Con 10 semillas de cacao se podía comprar un conejo, con 100 se compraba un esclavo. Los almacenes del emperador Moctezuma II contenían millones de semillas de cacao, reflejo de la inmensa riqueza del Imperio Azteca.

Hernán Cortés y el Cacao: La Conquista que Cambió el Mundo

Fue Hernán Cortés, el conquistador español, quien introdujo el cacao en Europa. Durante su expedición a México en 1519, Cortés fue recibido por el emperador azteca Moctezuma II, quien le ofreció xocolatl como señal de hospitalidad. Aunque la bebida amarga no fue del agrado inmediato de los españoles, Cortés comprendió rápidamente el valor económico y estratégico del cacao.

Artesana chocolatera de Pur Chocolat preparando chocolates en Brujas
Los maestros chocolateros de Pur Chocolat siguen elaborando chocolate artesanal con técnicas tradicionales

En 1528, Cortés regresó a España llevando consigo semillas de cacao, los utensilios para preparar la bebida y la receta azteca. Presentó el cacao al rey Carlos I de España (Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico) como uno de los tesoros más valiosos del Nuevo Mundo. La corte española quedó fascinada con esta nueva bebida, aunque al principio la encontraron demasiado amarga. Los españoles comenzaron a experimentar con la receta azteca, añadiendo azúcar de caña y eliminando el chile. El resultado fue una bebida completamente diferente: dulce, aromática y deliciosa. Durante casi un siglo, España guardó celosamente el secreto del chocolate, convirtiéndolo en un privilegio exclusivo de la nobleza española.

El Monasterio de Piedra: Donde Nació la Primera Chocolatina del Mundo

La historia de cómo el chocolate llegó al Monasterio de Piedra, en Zaragoza (España), es uno de los capítulos más fascinantes de la gastronomía mundial. Según los documentos históricos, fue el monje Jerónimo de Aguilar quien, a su regreso de las Américas en 1534, llevó consigo semillas de cacao y la receta para preparar la bebida al monasterio cisterciense de Nuestra Señora de Piedra. Los monjes del Monasterio de Piedra, conocidos por su habilidad en la elaboración de alimentos y bebidas, comenzaron a experimentar con el cacao. Añadieron azúcar, canela y vainilla a la receta original azteca, creando una versión sólida de la bebida que podía conservarse durante semanas. Esta fue, según la tradición histórica, la primera chocolatina sólida del mundo. El Monasterio de Piedra se convirtió así en el primer lugar de Europa donde se elaboró chocolate sólido. Durante décadas, los monjes guardaron celosamente su receta, distribuyendo el chocolate únicamente a la nobleza y la realeza española. Hoy, el Monasterio de Piedra es un lugar de peregrinación para los amantes del chocolate, que pueden visitar el museo dedicado a la historia del chocolate y degustar las recetas originales de los monjes.

De España a Bélgica: Cómo el Chocolate Conquistó Europa

El secreto del chocolate no pudo mantenerse indefinidamente. A lo largo del siglo XVII, la receta se fue extendiendo por toda Europa a través de las conexiones diplomáticas y comerciales de la corona española. Fue precisamente a través de los Países Bajos Españoles (que incluían la actual Bélgica) como el chocolate llegó al norte de Europa.

Fachada exterior de la tienda Pur Chocolat en las calles medievales de Brujas
Pur Chocolat, ubicada en el corazón medieval de Brujas, es una parada obligatoria en nuestro free tour

Bélgica, con su larga tradición en la elaboración de productos de alta calidad y su acceso a las rutas comerciales europeas, adoptó el chocolate con entusiasmo. Los maestros chocolateros belgas comenzaron a desarrollar técnicas propias, perfeccionando el proceso de templado y creando nuevas combinaciones de sabores. En el siglo XIX, con la industrialización, Bélgica se convirtió en uno de los principales productores de chocolate del mundo. La invención del praline belga en 1912 por Jean Neuhaus fue un hito fundamental. Este bombón relleno de crema de avellanas y otros rellenos deliciosos se convirtió en el símbolo del chocolate belga de alta calidad. Hoy, Bélgica produce más de 220.000 toneladas de chocolate al año y exporta sus productos a más de 100 países.

Pur Chocolat: La Mejor Chocolatería Artesanal de Brujas

En el corazón medieval de Brujas, en una calle empedrada a pocos pasos de los canales históricos, se encuentra Pur Chocolat, una de las chocolaterías artesanales más auténticas y reconocidas de la ciudad. Esta pequeña tienda, con su fachada de ladrillo blanco y su inconfundible letrero marrón, es mucho más que una tienda de chocolates: es un templo dedicado al arte de la chocolatería artesanal. Pur Chocolat elabora sus chocolates siguiendo métodos tradicionales, sin aditivos artificiales ni conservantes. Cada bombón, cada tableta y cada praline se hace a mano, utilizando cacao de origen único procedente de las mejores plantaciones del mundo. El resultado son chocolates de una calidad excepcional, con sabores complejos y matices que solo se consiguen con ingredientes de primera calidad y técnicas artesanales. La tienda ofrece una experiencia sensorial única: el aroma del chocolate recién elaborado impregna el ambiente, los escaparates exhiben creaciones de una belleza casi artística, y los maestros chocolateros trabajan a la vista de los clientes, mostrando su arte con orgullo. Es imposible salir de Pur Chocolat sin llevarse algo: una caja de bombones, una tableta de chocolate con leche o simplemente el recuerdo de una degustación inolvidable. En nuestro Free Tour en español por Brujas, incluimos una visita y degustación en Pur Chocolat. Es uno de los momentos más esperados por nuestros visitantes, y una experiencia que complementa perfectamente el recorrido histórico por la ciudad. Porque en Brujas, el chocolate no es solo un dulce: es parte de la identidad y el alma de la ciudad.

Degusta el Chocolate en Nuestro Free Tour

Únete a nuestro Free Tour en español por Brujas. 2 horas de historia, cultura y una degustación de chocolate belga incluida. ¡Reserva tu plaza ahora!

Free Tour · 2 horas · En español · Degustación de chocolate incluida

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia. Más info